sábado, enero 22

LEYENDA AFRICANA. ¿Por qué las cebras tienen rayas?

    Queréis saber por qué las cebras tienen rayas. He encontrado esta bonita leyenda africana que nos lo cuenta: disfrutadla!!!!!!!!!!!!
Hace mucho tiempo, las cebras no tenían las rayas blancas y negras que tienen hoy en día, sino que eran todas blancas. Cuando veían una cebra, algunos decían que se trataba de un cruce entre un caballo de color blanco y un burro, o quizás una mula. En aquel tiempo, la gente todavía intentaba domesticar a los caballos salvajes para poder cabalgarlos y lucirlos delante de todo el mundo, pues eran muy bellos.
Las cebras tenían otro nombre porque eran diferentes de los caballos y las mulas. Pero era muy difícil capturar y entrenar una cebra. Un día, una cebra que todavía era muy joven se perdió y acabó dentro un poblado. La gente empezó a mirarla y a cuchichear, pensando como podrían capturarla.
La cebra se asustó, y se dio cuenta de lo que le querían hacer. Empezó a correr mientras la gente entraba a casa a buscar una red para cazarla. Corrió y corrió, hasta que finalmente tuvo una idea. Encontró un bote de pintura negra y lo tumbó; la pintura se esparció en muchas rayas onduladas. La cebra se revolcó hasta que las rayas se le quedaron pintadas en el cuerpo, pensando que así quedaría fea y la gente no la querría capturar.
La gente del pueblo la encontró, y vio lo que había hecho. Como pensaban que ya no era bella con todas aquellas rayas negras sobre el pelaje, la soltaron. Pronto, todas las cebras empezaron a hacer lo mismo para que la gente no las molestara. Con el paso del tiempo, ya no les hizo falta hacerlo, pues empezaron a nacer de esta manera. Pero ahora las rayas las hacían bellas.


ESPERAMOS VUESTROS TRABAJOS

       A partir del lunes se empezará a exponer los trabajos que estáis entregando sobre los animales africanos.  Los podéis ver en los pasillos de la biblio.
       Para aquellos que les cuesta visitarla, intentaremos ir colgando todos los trabajos en el blog.

    Os pongo un poquito de información sobre los diferentes animales.

SURICATO
   Es una de las mangostas más pequeñas; los ejemplares adultos pesan aproximadamente un kilogramo y rondan los 50 centímetros de largo, de los que hasta 25 corresponden a la cola.
Las suricatas tienen garras fuertes y curvadas que utilizan para cavar, y un hocico bastante puntiagudo. El pelaje es marrón claro, con franjas cortas paralelas de color más oscuro en la espalda. Son conocidos por permanecer de pie en sus extremidades traseras vigilando en búsqueda de presas o para evitar ser sorprendidos por sus depredadores.
   
    Es una especie diurna y de costumbres sociales. Son animales excavadores, que viven en grandes redes subterráneas con múltiples entradas. Sólo las dejan durante el día. El tamaño de las colonias puede alcanzar los 40 individuos.
La suricata es carnívora, consumiendo sobre todo insectos y arañas y también otros pequeños mamíferos. Cazan en grupos y protegen a sus jóvenes.

    Las suricatas suelen ser criaturas simpáticas; por ello, en su zona de origen no es infrecuente que se las domestique como mascotas. En Occidente no se las considera aptas como animales de compañía, puesto que su comportamiento es sumamente destructivo en un domicilio urbano; en numerosos países la tenencia de suricatas, como de cualquier animal salvaje, está penada por la ley. Estos animales pueden transmitir la rabia, por lo que en África han sido perseguidos, aunque no ha disminuido mucho su número como para estar en peligro de extinción.


LEON
El león (Panthera leo) es un mamífero carnívoro de la familia de los félidos y una de las cuatro especies del género Panthera. Los machos, excepcionalmente grandes, llegan a 250 kg de peso,[3] lo que lo convierte en el segundo félido viviente más grande tras el tigre. Los leones salvajes viven en el África subsahariana y Asia, con una población en peligro crítico al noroeste de la India, habiendo desaparecido del norte de África, de Oriente Próximo y del oeste de Asia en tiempos históricos. Hasta finales del Pleistoceno, hace aproximadamente 10.000 años, de los grandes mamíferos terrestres, el león era el más extendido tras los humanos. Su distribución cubría la mayor parte de África, gran parte de Eurasia, desde el oeste de Europa hasta la India, y en América, desde el río Yukón hasta el Perú.[4]
Si sobreviven a las dificultades de la infancia, las leonas que viven en un hábitat seguro, como por ejemplo el Parque Nacional Kruger, a menudo pueden llegar a la edad de 12-14 años, mientras que los leones raramente viven más de ocho años.[5] Sin embargo, se conocen casos de leonas que han vivido hasta veinte años en estado salvaje. En cautiverio, tanto los machos como las hembras pueden vivir más de veinte años. Suelen vivir en sabanas y herbazales, aun cuando pueden entrar en zonas arbustivas y boscosas. Los leones son animales especialmente sociales en comparación con otros félidos. Una manada de leones se compone de hembras que tienen una relación familiar, sus crías y un número reducido de machos adultos. Los grupos de leonas suelen cazar juntos, atacando principalmente a grandes ungulados. El león es un superpredador y clave, pese a que puede tener un comportamiento carroñero si tiene la oportunidad. Aun cuando los leones, normalmente, no cazan humanos de manera selectiva, algunos de ellos pueden convertirse en antropófagos y buscar presas humanas.
El león es una especie vulnerable y, en su ámbito de distribución africano, a lo largo de las dos últimas décadas ha sufrido un declive de las poblaciones, posiblemente irreversible, de entre un 30% y un 50%;[1] las poblaciones no son viables fuera de las reservas delimitadas y los parques nacionales. Aunque la causa de este declive no es del todo comprendida, la pérdida del hábitat y los conflictos con humanos son actualmente los motivos de preocupación más importantes. Se han tenido leones en cautividad desde los tiempos de la Antigua Roma y desde finales del siglo XVIII han sido una especie muy buscada y exhibida en zoológicos por todo el mundo. Los propios zoológicos están colaborando en programas de reproducción para proteger la amenazada subespecie asiática.
Los machos son muy fáciles de distinguir gracias a su melena, que hace de su cabeza uno de los símbolos animales más ampliamente conocidos de la cultura humana. Aparece muy a menudo en la literatura, la escultura, la pintura, en banderas nacionales y en películas y literatura contemporáneas.


CEBRA
Las cebras son animales negros con rayas blancas, y con una gran mancha blanca en el vientre que sirve para camuflarse.[7] Algunas cebras tienen "rayas sombra" de color marrón entre las rayas blancas y negras.
Hay tres razones por las cuales se considera que las cebras son negras con rayas blancas, y no al revés, ni tampoco que todas tienen una frecuencia diferente:[8]
  1. Los équidos blancos no podrían sobrevivir en las llanuras y bosques de África.
  2. El quagga, una subespecie extinta de la cebra común, tiene las típicas rayas en la parte anterior del cuerpo, pero una parte posterior oscura.
  3. Cuando la región entre las rayas pigmentadas pasa a ser demasiado ancha, aparecen rayas secundarias, como si se estuviera debilitando la supresión.
El hecho que algunas cebras tengan vientres y patas de color blanco puro no es una prueba muy concluyente de que son animales blancos, pues muchos animales de colores diferentes tienen vientres y patas de color blanco o un color claro.


JIRAFA
Las jirafas son famosas por su cuello largo, que les permite alcanzar las hojas más altas y tiernas de los árboles y sus largas patas delanteras, que son mucho más largas que las traseras. Esa proporción y longitud les obliga a un inusual paso moviendo primero las patas de un lado y luego las del otro a poca velocidad, y cruzando las patas traseras en el exterior cuando van a toda velocidad. Las jirafas son una presa difícil y peligrosa. Se defienden con una poderosa coz capaz de partir el cráneo o la columna de un león, los únicos predadores que suponen una amenaza para la jirafa adulta.
La estructura ósea del cuello no difiere de la de otros mamíferos: no tiene vértebras extras, pero cada uno de los siete vértebras cervicales está muy alargado. Cada vértebra está separada por juntas flexibles; las vértebras de la base del cuello son puntiagudas y proyectan la joroba por encima de los hombros sosteniendo el musculoso cuello.
Además tiene unos pequeños cuernos, llamados ossicorns, que aparecen en ambos sexos, aunque los de las hembras son más pequeños. Están formados por cartílago osificado. Su apariencia es un método fiable de distinción sexual; en las hembras poseen un pequeño penacho de pelo en la parte superior, y en los machos aparecen sin pelo debido al efecto de los combates (necking). Los machos a veces también desarrollan depósitos de calcio en el cráneo con la edad, dando la impresión de un tercer cuerno adicional.


RINOCERONTE
Los rinocerontes tienen un agudo sentido del olfato y un oído sensible, pero muy mala vista. Su esperanza de vida máxima es de unos 60 años. La longitud de la cabeza y el cuerpo es de 240 a 315 cm en el rinoceronte de Sumatra y de 335 a 420 cm en el rinoceronte blanco. El peso, que es de 800 kg en el rinoceronte de Sumatra, puede llegar a los 3.600 kg en el rinoceronte blanco considerándolo el segundo animal más grande terrestre después del elefante.
Todas las especies son perisodáctilas; es decir, tienen un dedo central más desarrollado en cada pata, que les sirve de apoyo principal, y dos dedos menores a los lados. Eso da a sus huellas el característico aspecto de un as de trébol. En el caso del rinoceronte blanco y del indio, los machos adultos son mucho mayores que las hembras, pero en las demás especies machos y hembras tienen un tamaño similar.
Los rinocerontes tienen una visión escasa, aunque son capaces de distinguir a una persona inmóvil hasta unos 30 m de distancia. Los ojos están situados a ambos lados de su cabeza. Su oído es muy fino, y las orejas son de tipo tubular, moviéndose rápidamente en la dirección de donde proviene el sonido. Pero su sentido más desarrollado es el olfato; la cantidad de tejido olfativo en el hocico supera al tamaño del cerebro.

    Todos los rinocerontes son herbívoros y necesitan una gran cantidad de alimento diario para mantener su gran volumen.
   

AVESTRUZ
      Es el ave más grande y de mayor peso del mundo. Cuando nacen los polluelos miden entre 25 y 30 cm de altura, pesando unos 900 g. Durante el primer año de vida los polluelos crecen unos 25 cm al mes. Los machos adultos pueden llegar a alcanzar los 2,75 o incluso 3 metros, y pesar alrededor de 180 kg[2] [6] .
Sus alas pequeñas no les permiten volar, aun así, les ayudan a impulsarse, equilibrarse al correr y como mecanismo de defensa, agitándolas para atacar a posibles depredadores.
Posee una pequeña cabeza en relación al cuerpo, grandes ojos que miden cinco centímetros de diámetro y le proporcionan una vista excelente, pico plano y de punta roma, largo cuello desprovisto de plumas al igual que sus largas patas, que son potentes y musculadas, perfectamente adaptadas para correr, llegando a alcanzar más de 90 km/h sostenidos por unos 30 minutos. Si se ven acorralados atacan con fuertes patadas usando sus garras como armas. Mientras que la mayoría de aves tienen 4 dedos en cada pata, el avestruz presenta tan solo 2.
Su longevidad está entre los 30 y 40 años.